Matías Desmadryl y situación hídrica: “Hay consenso en que el agua para abastecimiento humano es prioridad”

El escenario hídrico que vive Chile obliga a una discusión urgente, que oriente la ejecución de medidas en el corto plazo. Para aportar en ese debate, radio Infinita entrevistó a nuestro socio Matías Desmadryl en su calidad de especialista en esa área de práctica y ex Director General de Aguas.

En conversación con Soledad Onetto el abogado calificó la situación de escasez como “la más crítica  vivida en la historia conocida en nuestro país” e hizo hincapié en abandonar “discusiones polarizadas” a nivel legislativo, lo que como punto de partida exige desmitificar materias. “Alrededor del 78% del agua en Chile se consume en el sector de la agricultura. Uno de los mitos que se ha ido instalando, es que el sector minero es una gran consumidor de agua. Y eso es completamente falso, la minería no concentra más del 4%”, sostuvo.

En esa línea, Desmadryl contrastó la normativa vigente. “Se ha dicho que Chile es el único país del mundo en que el agua es privada, que aquí gobiernan las leyes del mercado. Y el año 2018 un paper de la Universidad de Osaka, con gente de la NASA y la Universidad de Columbia, analizó más de 200 legislaciones y determinó que cerca de 56 países tienen leyes similares a las nuestras (…)  Además, en Chile desde 1857 el agua es un bien nacional de uso público. El derecho de agua, que es el permiso, en otros países se llama merced, concesión. Hay propiedad no sobre el agua, sino que sobre el permiso”, mencionó.

Consultado por la periodista en torno a la renovación del Código de Aguas, el jurista identificó los aspectos más imperiosos. “Hay consenso en que el agua para abastecimiento humano es prioridad y así debe ser reconocido en la ley. Hay una necesidad urgente de plasmarlo, en una serie de atribuciones para la autoridad. También las aguas subterráneas tienen escasa regulación en Chile”, comentó.

En el rol de Director General de Aguas, hace unos años Desmadryl encabezó un equipo de expertos del Banco Mundial en una investigación de diagnóstico del recurso hídrico y su institucionalidad. Fruto de ese trabajo, identifica carencias en la infraestructura de agua potable a nivel rural. “Es relevante concentrar la energía del Estado y del sector privado donde verdaderamente están los problemas. El Estado no ha hecho las obras necesarias para que el agua potable rural esté asegurada”, manifestó.

A su juicio, invertir en plantas desaladoras es otra de las urgencias. “La desalación hoy día es la gran fuente de nueva agua. Lo que hay en tramitación, por ejemplo, es un proyecto de ley que establece que esa agua desalada es un bien nacional de uso público. Y toda una priorización de uso. Cuando, en rigor, lo que debería estar haciendo el Estado es fomentando y facilitando que estos proyectos se materialicen”, indicó.

“Vamos a correr serios riesgos de situaciones más graves si es que no logramos aprobar normativas como la desalación y el Código de aguas en tiempos muchos más razonables. Y poner la energía no en discusiones vanas, sino que en discusiones reales”, cerró Desmadryl.